La invisibilización el trabajo doméstico: un hecho violento que recae en las mujeres
- degenero21
- 26 oct 2021
- 3 Min. de lectura
Cuando hablamos de trabajo doméstico no remunerado, nos referimos a los trabajos que se realizan en los hogares tales como la limpieza, cocinar, el acompañamiento escolar y el cuidado de personas. Este está invisibilizado ya que en la mayoría de los casos se le adjudica a un ser en particular: a las mujeres.
Así como los derechos de las mujeres no fueron reconocidos durante años, lo sigue siendo su trabajo y si hablamos del labor doméstico es claramente un espacio sumamente feminizado ¿Por qué persiste la idea de que el trabajo doméstico es menos que el trabajo que se realiza por fuera de las casas? Bueno, esto se debe a los roles de género que nos son impuestos desde que nacemos a partir de nuestros rasgos biológicos. Muchas veces, estas formas de imposición resultan violentas ya que una vez asignado nuestro sexo es difícil salirnos de esa regla, además estas estructuras se enfocan desde una mirada binaria que da la posibilidad de sólo dos sexos: hombre y mujer, y sí, siempre estando en primer lugar los primeros ya que a las mujeres se les asigna un rol subordinado.
Entonces a partir de la idea del falso binarismo, se estructuran los diferentes tipos de estereotipos y tareas que debe realizar cada persona. A las mujeres desde siempre se les asignó lo privado, la casa, el cuidado: como si tuviéramos esa capacidad nata desde que nacemos por el simple hecho de serlas. De hecho, podemos hacer un juego: imaginemos una plancha ¿Quién en tu casa es quien la usa? o quizás podemos pensarlo de forma más amplia ¿Quiénes de tus familiares, no sólo con los que convivís, asumen el rol de planchar? ¿Cuáles significados contiene por detrás dicho objeto? Históricamente fueron las mujeres quienes asumieron este trabajo.
El juego anterior nos sirve para pensar en que según el sexo asignado, también se inculcan diferentes capacidades que tienen unos y otros ¿Por qué tendríamos más capacidad para limpiar o para cuidar personas? A eso le sumamos ¿Por qué ese trabajo no es reconocido como tal?
Existen una serie de estadísticas que demuestran el esfuerzo de las mujeres para llevar este trabajo adelante, además hay que tener en cuenta que gracias al trabajo doméstico que realizan, el resto de la gente que convive en ese hogar tiene la posibilidad de poder dedicarse a otras tareas y trabajos, debido a que no tiene que dedicarle ese tiempo.
En una investigación que realizó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en el año 2013, consideran que el trabajo doméstico no remunerado implica tareas relacionadas con los quehaceres domésticos, el apoyo escolar y el cuidado de personas. Los datos demostraron que en Neuquén el 92% de las mujeres realizó este tipo de labor en un promedio de 6,2 hs, mientras que los varones sólo realizaron el 53% de las tareas en un tiempo de 3,5. Podemos ver a primera vista que las mujeres realizan el doble de tareas y además que le depositan el doble de tiempo.
Otro aspecto que no se tiene en cuenta es que este tipo de labor no es tomado en cuenta en el PBI (Producto Interno Bruto). Un análisis generado desde la Dirección Nacional de Género y Economía realizado en 2020, demostró que si bien la Industria y el comercio son los mayores ámbitos donde se generan ingresos para el PIB, si se tuviera en cuenta el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, este sobrepasaría el porcentaje de ingresos para el país.

Como podemos ver en el gráfico el TDCNR genera un 15,9% de ingresos brutos al país. Y también, como vemos, todo el trabajo suele recaer principalmente en las mujeres lo cual les da menos posibilidades de hacer otro tipo de trabajos o actividades por fuera del ámbito privado ¿No es acaso esta imposibilidad una imposición violenta? Esto genera mayor vulnerabilidad para las mujeres, ya que en los trabajos por fuera del hogar se suelen buscar a mujeres que no tengan personas a su cuidado como hijes o personas mayores. Hecho que no suele recaer en los varones.
El peso de estas susceptibilidades genera en las mujeres, entre otros aspectos, problemas para entrar al mercado laboral, dependencia económica para con los hombres, se intensifican situaciones de violencia de género al no poder salir de esos hogares, y si posee un trabajo (muchas veces informal) suelen tener ingresos menores.
El trabajo doméstico históricamente se disfrazó de amor. Lo romántico sirve para cubrir aspectos oscuros o que no se quieren ver o reconocer. Las estadísticas nos sirven para mostrar y repensar las estructuras de género, el trabajo y por ende nuestras formas de movernos en el mundo. Es por ello que hay que seguir luchando por el reconocimiento del mismo, para construir una sociedad más igualitaria y menos violenta.
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